Tenemos un problema serio como nación JF Villaverde
El 5 de septiembre de 2020 escribí: “Las cosas tienen que cambiar. De otra manera las costuras del país saltarán. Aunque Europa ha sido nuestra tabla de salvación, confiar en la redención externa no es un plan de futuro”.
Desde entonces hemos tenido: 1) La pésima gestión de la COVID-19, tanto en términos de muertes como de la corrupción asociada a ella. 2) La borrasca Filomena entre el 6 y el 11 de enero de 2021. 3) La crisis de inmigrantes en Ceuta en mayo de 2021. 4) El escándalo Pegasus de 2019 a 2022. 5) La DANA del 29 de octubre de 2024. 6) El apagón eléctrico del 28 de abril de 2025. 7) El accidente ferroviario de Adamuz del 18 de enero de 2026. 8) Los devastadores incendios forestales de los veranos de 2025 y 2026. 9) El caos de esta semana en Ceuta. Estos problemas, algunos inevitables, han tenido un impacto mucho más grave del que deberían haber tenido por la falta de previsión, de inversión presupuestaria y de capacidad técnica para responder en el momento de la emergencia. Casi peor, la depuración de responsabilidades políticas ha sido prácticamente inexistente. Y desde entonces: 1) Nuestros últimos Presupuestos Generales del Estado, los de 2023, fueron aprobados por la Ley 31/2022, de 23 de diciembre, hace ya casi cuatro años, y nadie se cree que este otoño vayamos a aprobar un nuevo presupuesto, con lo cual es difícil ver que tengamos un presupuesto nuevo antes de 2028 (la falta de escándalo entre muchos economistas en España por la erosión de este fundamento clave de un sistema parlamentario es, en sí misma, preocupante). 2) No se ha acometido una sola reforma de importancia. Al contrario, la reforma Escrivá de pensiones, una irresponsabilidad histórica, ha complicado nuestra situación fiscal de manera preocupante. 3) La economía ha crecido, fundamentalmente, a base de traernos inmigrantes de calificación media/baja, lo que ha creado unos problemas de primera magnitud, ya casi irreversibles, en el medio y largo plazo. Nadie explica a los españoles que el valor presente descontado para las cuentas públicas de al menos el 80% de los inmigrantes es negativo (sí, incluyendo todos los efectos de equilibrio general habidos y por haber). Esta semana actualicé una tabla que muestra el crecimiento de las economías del G7 más España de 1991 a 2023 (el último año para el que la base de datos tiene cifras homogeneizadas). España es el país en el que el PIB por trabajador o por hora trabajada ha crecido menos. Crecemos solo a base de meter gente. Las cosas no pueden continuar así por mucho tiempo. De tanto llevar el cántaro a la fuente, se va a terminar rompiendo. Tenemos un problema serio como nación
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